A veces dejo de enfocarme, incluso dejo de creer que he perdido mi centro, tengo el presente; es suficiente, me recuerdo, y es sumamente importante cuando me despierto y me doy cuenta de lo que Esta aún, conmigo, lo que soy, hago énfasis, porque sin pensarlo demasiado, observe y detalle lo que estaba frente de mí, lo que está gracias y lo que no está igualmente gracias.

Por fortuna,
me queda el mañana que aún con nostalgia en mi Vivir, tengo más Amor para llevar mi Existir, y de experiencias para compartir.
Por fortuna,
construyo del presente con lo suficiente, porque lo que está ausente se espera paciente.
Para mi fortuna del renacimiento en un corazón roto, se nutre mi esencia y camino donde pueda Ser.

En tu Ser

Y, el silencio es intérprete de lo que proyectan los sentidos.

La astucia con que el sol descendía, era indicar que era tarde, pero, nunca para dejar de querer sostener tu mano.

Soñar no deja de estar presente, y contemplar es poder sostener la mirada, la noche es más frágil.

Ser más que sólo tristeza

Era recordar que la luna era un regalo, y la estrella más brillante es el Sol, si quieres tocar el Cielo, sólo tienes que estirar la mano, y volar; volar incluso es caminar hacia delante, y no hacia atrás.

Somos expertos en navegar, porque es como dejarse llevar, el instante de un aliento que alimentaba, y de la noche un abrigo.

Ilusión

Y, las señales nunca son justificadas, ni decifradas.
sólo me sumergo tan profundamente,
transcribí lo que la sonrisa transmitía y, la audacia es poder acariciar el alma, con los ojos y no con las manos, el núcleo de querer no se determina de razón, para ser suficiente, no se necesita de cualidades, ni de ventajas, ni coincidir es estar vestido de intensión.